Home > Uncategorized > Capítulo 17 – Diana Evelyn.

Capítulo 17 – Diana Evelyn.

No sé qué provocas en mí;

jamás me sentí así.

Es difícil de describir

una sensación que jamás conocí;

que me llena de vida

y hace mi corazón latir

con una fuerza desconocida

sólo al pensar en ti.

 

Te adueñaste de mi memoria

y tocaste mi corazón;

entraste en mi historia

y te convertiste en mi razón.

 

Y ahora estás en todas partes;

cada lunes, cada martes,

cada día, a cada instante;

dentro de mí, triunfante.

 

¿Cómo podría no ser así?

No hago más que pensar en ti.

Te siento en la brisa

que acaricia mi sonrisa

cuando tu recuerdo viene a mí.

 

Te recuerdo cuando empieza el día

y, al salir las estrellas, todavía pienso en ti.

No sé de qué otra forma sería

sin todas esas cosas bellas

que la magia de tu cercanía

despierta muy profundo en mí.

 

Sólo sé que todo esto nace

en el momento justo que te conocí.

Sólo sé que en el fondo yace

el amor que despiertas en mí.

Sólo sé que nunca antes me sentí así.

 

Diana Evelyn trajo a nuestras vidas la certeza de un significado que es imposible de comprender cuando no tienes hijos.

No hizo más que unirnos y consolidar nuestro lazo. Como es de esperarse, no siempre imperó la armonía. Algunas veces se desataba el conflicto, pero siempre fueron esa clase de conflictos en los que te atreves a involucrar porque sabes a priori que nada destruirá esa unión.

También terminamos de descubrirnos simplemente humanos, con virtudes y defectos, con instantes de genialidad e idiosincrasias y, sin embargo, todo esto en su conjunto, nos definía como familia.

Llegamos a conocernos tan íntimamente, que distinguíamos nuestros secretos en una mirada. Desnudábamos nuestra alma, no porque fuera un requisito, sino porque era una consecuencia inevitable de habernos convertido en uno.

Diana Evelyn fue la alegría de nuestras vidas y con el paso de los años se convirtió en nuestra única razón.

Si dos mujeres le dieron significado a mi vida fueron ellas. Nunca en toda mi vida me sentí tan completo. Jamás pude imaginar que -si existía-, era sólo para ese momento, para ellas dos.

Ver tabla de contenido Leer el capítulo anterior Leer el siguiente capítulo

Categories: Uncategorized Tags:

%d bloggers like this: