Bienvenido a mi blog “Sinfonía de Recuerdos”

Octubre 8th, 2012 Leave a comment Go to comments

Este es un experimento que he decidido realizar. He escrito desde hace años, pero decidí -de pronto-, hacer las cosas un tanto diferentes esta vez. Diferentes en el sentido que todo lo que se escribe merece ser compartido. Quizá algunas personas lo lean u otras decidan que tienen mejores cosas que hacer. Tal vez alguien tiene la genuina intención de leer, pero no lo hace por el costo de las publicaciones impresas. Así que me pregunté: ¿qué tal publicar a través de un blog mis historias? ¿qué tal si hago que mis relatos estén disponibles gratis para las personas?

Verás: si algo ha formado parte de mis convicciones desde que tengo uso de razón es que el conocimiento humano es patrimonio universal. Te pondré un ejemplo. Durante más de una década de mi vida impartí clases de diferentes materias, principalmente a nivel universitario, pero también en nivel medio superior, concretamente en bachillerato. Algunas de mis clases fueron de matemáticas. Durante años utilicé el conocimiento producido por gente como Pitágoras o Newton, no sólo para enseñar a mis estudiantes, sino para obtener un beneficio económico a raíz de dicho conocimiento.

La legislación vigente actualmente en lo relativo a la propiedad intelectual protege al autor durante toda su vida y a sus herederos durante un periodo específico que puede variar de país en país. Naturalmente, tanto los herederos de Pitagoras como los de Newton -que en realidad no tuvo-, habría ya perdido su derecho a la protección de dichas obras conforme a esta Ley, pero la lógica subyacente es que si yo obtengo beneficios económicos a través de los conocimientos que tan generosamente nos facilitaron, ¿no debería yo compartir mis beneficios con ellos?

Precisamente esa es la cuestión en esta legislación. Por justicia, si yo produzco algún conocimiento, quien se beneficie de mis aportaciones debería -por la Ley-, compartir sus beneficios conmigo.

Sin embargo, es precisamente en este punto en que debemos considerar la otra cara de la moneda: si existe cualquier tipo de conocimiento humano que pueda beneficiar a la sociedad en general, ¿no debería la sociedad tener acceso libre a dicho conocimiento?

En realidad, muchos otros antes que yo se han planteado exactamente esta misma cuestión. Yo coincido con todos ellos. De ahí que decidiera realizar este experimento. Es mi convicción que el conocimiento humano debe compartirse libremente; de otra forma sería imposible su desarrollo.

Lo que te presento ahora es -en realidad-, una narrativa en la que no encontrarás fórmulas complicadas, ni planos de algún invento exótico que yo haya podido producir. Encontrarás una narrativa que cuenta una historia cuyos eventos son producto de mi imaginación y cuyo único propósito es expresar mi sentir.

Posiblemente más adelante decida crear un nuevo blog para exponer conocimientos más objetivos pero -ahora-, mi único propósito es compartir contigo experiencias en las que mezclo realidad y ficción, hasta el punto que nunca sabrás cuánto es ficción y cuánto es realidad.

A través de estas experiencias, quizá encuentres respuesta a las preguntas nada superficiales que te hayas planteado alguna vez, que -tal vez-, no tengan un lado práctico porque tienen que ver más con tus sentimientos, pero cuyas respuestas te ayudarían a comprender el porqué de lo que acontece en tu vida.

No te estoy diciendo que yo tengo todas las respuestas. Al contrario. Es posible que tenga tantas o más dudas que tú. Lo que te ofrezco es un punto de vista -explicado como un cuento-, que te premitirá ver que tal vez no estás solo. Que ya otro -yo-, ha experimentado las mismas necesidades y te contaré como las he resuelto y es posible que en este punto, encuentres esa respuesta que buscas.

Aunque te ofrezco estas historias de manera gratuita y siempre podrás acceder a ellas, todas las veces que lo desees, entenderás que mantener un sitio como este cuesta. No lo haré ahora, pero en el futuro podrás ver un botón para donativos. Si te gusta lo que escribo y deseas que continue haciéndolo, quizá desees ayudarme a continuar mi labor. Por supuesto que no estás obligado, pero sería una bonita manera de ayudarme a seguir.

De cualquier manera, siempre tendrás mi más caro agradecimiento por leer lo que escribo. Siéntete en libertad de contactarme cuando lo desees, ya sea comentando en cada entrada o escribiéndome directamente a manuelmanrique@manuelmanrique.com.

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